La Rosaleda vivía la
primera final de la temporada y la afición lo sabía. Un partido para los
jugadores que aparecen en los momentos complicados. Todos sabían lo que
significaba esta eliminatoria. El Córdoba llegaba con la ventaja de la ida y
solo tenían que aguantar 90 minutos más. El Málaga cuestionado por los últimos
resultados, necesitaba darle la vuelta a la eliminatoria como fuese. Además, el
equipo se enfrentaba a un examen con la afición. No podían fallar a quienes,
fieles a sus colores, habían llenado el estadio para animar a sus jugadores.
La intensidad se
notaba en el ambiente. El partido empezó con un Málaga enchufado contra un
Córdoba intentando escapar de la presión. Juanpi tiró del carro y fue el
primero en avisar, Sandro dio el segundo y Ontiveros el tercero. El gol estaba
llamando a la puerta pero no terminaba de entrar. Ontiveros sacó la varita a
escena pero sin acierto. El equipo de Luis Carrión no conseguía salir de su
campo y eso les estaba perjudicando. Necesitaban un tiempo muerto para reconducir
el partido sino querían sufrir en exceso.
Tanto va el canario a
la portería que al final marca. Sandro ponía la esperanza en el 19´ y la
remontada ya no se veía tan lejos. El Córdoba no había chutado aún en el
ecuador de la primera parte y Sandro tentaba el segundo pero lo impidió el
larguero. Los visitantes necesitaron una única ocasión para empatar. Piovaccari
bajaba de las nubes a los malaguistas. Ontiveros puso la esperanza y el corazón
pero Razak se hizo gigante ante su disparo. Las heroicas se caracterizan porque
aparecen los jugadores de verdad. Sandro se vistió de héroe unos segundos
marcando el segundo. La ilusión local la rompió Piovaccari que respondió dos
minutos más tarde empatando de nuevo el partido.
Los delanteros prendieron la chispa
La segunda parte
fue un suspiro para ambos. El Córdoba, crecido ante el resultado, salió a
comerse al Málaga. Los de juande, perdidos en los primeros minutos,
bombardearon la portería rival. Ontiveros y Sandro fueron la principal amenaza
y encendieron la chispa una y otra vez. EL tercero del Málaga lo rozó M. Santos
primero y Sandro después que estrelló el balón en el palo por segunda vez en el
partido. El sueño lo hacía realidad Pedro Ríos transformando el penalti que
Llorente había cometido.
El Córdoba tenía pie y
medio en octavos. Pedro Ríos quería aumentar la humillación pero le faltó
puntería. La fiesta verdiblanca fue una realidad mientras que el Málaga se
hundía como el Titanic en su propia casa. La afición coreó ‘Juande vete ya’, ya
que el descontento era generalizado. Razak plantó el muro y evitó que golearan
a su equipo. La recta final del partido continuó con la dinámica de todo el
partido. Santos puso el 3-3 y la respuesta de Pedro Ríos tardó un minuto en
llegar. El Córdoba sigue soñando en copa y deja destrozado al Málaga.
Ficha técnica
Málaga: Boyko,
Rosales, Llorente, Villanueva (Jony), Miguel Torres, Pablo, Juanpi (En Nesyri),
Carlos Castro, Ontiveros, Sandro y M. Santos.
Córdoba: Razak, De los
Reyes, Héctor Rodas (Luso), Bijimine, Caro, Edu Ramos, Carlos Caballero, Esteve
(Alfaro), Pedro Ríos, Guillermo (Traoré) y Piovaccari.
Goles: 1-0 Sandro
(19´), 1-1 Piovaccari (28´), 2-1 Sandro (39´), 2-2 Piovaccari (41´), 2-3 Pedro
Rios (68´), 3-3 M. Santos (88´), 3-4 Pedro Ríos (89´)
Arbitro: Daniel Ocón
Arráiz amonestó con amarilla a Luso, Llorente y Sandro
Estadio: La Rosaleda
El Córdoba da la campanada eliminando a un primera
división en la Copa S.M. El Rey. El mediapunta, Ale Alfaro, saltó al terreno de juego a falta de un cuarto de hora
para controlar y asegurar el balón y de paso la eliminatoria.
