Nastic 1-1 R. Valladolid
Encuentro
con aroma, si no a Primera, a equipos con aspiraciones de ascender. Los locales
querían hacer valer su fortaleza y su posición en la clasificación, mientras
que los castellanoleoneses afrontaban el partido como una final. Y así lo
pareció. Por intensidad, por fútbol y por ocasiones.
Salió el
Nàstic en tromba, intimidando y marcando territorio. La primera acción del
partido, una internada de Jean Luc por la derecha que lograba atajar Kepa. A
continuación, otro centro por la banda izquierda de Mossa volvía a poner en
alerta al guardameta pucelano. El Valladolid, agazapado en su propio campo –y
casi en su área–, aguantaba el chaparrón como podía, tratando de domar el
esférico y sumar posesiones largas.
Pasados los
minutos iniciales, los blanquivioletas pudieron desperezarse, y Rennella tuvo
la primera ocasión visitante al rematar un pase de la muerte de Nikos. Sin
embargo, el delantero no remató bien y el arquero rechazó sin problemas. Los de
Miguel Ángel Portugal tenían la posesión, pero la mayor parte del tiempo en
campo propio y sin mucho peligro.
Así, el cuadro de Vicente Moreno presionó con astucia e intensidad. Y
gracias a ello, nació el 1-0, con un mal despeje de Marcelo Silva que aprovechó
Emaná para batir a Kepa. Se
adelantaban los locales, pero no les iba a durar mucho la alegría. De un error defensivo se pasó a un regalo en
la otra área: un centro desde la izquierda de Mojica que despejaba mal Varo, y
Rennella, con la caña preparada, ponía las tablas en Tarragona.
El partido
entró entonces en una fase brusca, con más faltas y tensión entre una y otra
escuadra que fútbol real, alentado por un arbitraje muy riguroso en lo que al
nivel de tarjetas se refiere. El Valladolid adelantó las líneas de presión y
puso en apuros a Varo en más de una ocasión, con llegadas de Mojica o Moyano
desde las bandas y ambos delanteros, en especial Rennella, muy activos.
La segunda
mitad empezó frenética: primero perdonó el Nàstic, en un pase de la muerte de
Jean Luc que falló Naranjo Naranjo; y justo después ponía la réplica Roger, en
un mano a mano que definía con un disparo demasiado cruzado. El choque entró en
una dinámica de ida y vuelta protagonizado en los locales por Emaná y Jean Luc,
siempre desequilibrando en tres cuartos de campo, y por el omnipresente
Rennella y los centros de Mojica en los visitantes.
Con el paso
de los minutos, el Valladolid se iba partiendo en dos, de manera que acumulaba
jugadores en ataque, pero mantenía a Rubio o a Leao, si no a ambos, bastante
atrasados, y con ello lograba que las contras del Nàstic no fructificaran. Los
tarraconenses se fueron haciendo con el control del mediocampo y del partido y
tuvieron al Pucela contra las cuerdas hasta el final, perdonando varias
oportunidades.
Portugal
metió toda la artillería retrasando a Mojica y metiendo a Manu del Moral y
Óscar, en un intento de dar la réplica al dominio local. Y lo logró, con un
disparo de Juan Villar al larguero que dejó helado el Nou Estadi. Al final,
reparto de puntos insuficiente para los blanquivioletas, en sus aspiraciones de
alcanzar los puestos de playoff, y que mantiene al Nàstic en posiciones de
promoción.
Ficha
Técnica:
Nàstic: Varó, Campos, Bouzon,
Molina, Mossa, Assoubre, Aburjania, Aníbal (J. Muñiz, min. 60), Tejera Madinda,
min. 85), Emaná y Naranjo (De la Espada, min. 79).
Valladolid: Kepa, Moyano, Marcelo
Silva, Juanpe, Nikos (Óscar, min. 79), Álvaro Rubio, Leao, Mojica, Villar,
Rennella (Del Moral, min. 83) y Roger.
Árbitro: Ocón Arráinz. Amonestó a
Assoubre (min. 10), Nikos (min. 18), Molina (min. 25, Emaná (min. 27),
Rennella, (min. 38),
Goles:1-0. Min. 21, Emaná; 1-1.
Min. 23, Rennella.
Incidencias: Nou Estadi (6.964 espectadores).
Que pena el empate del Pucela en Tarragona donde pudo ganar. El jugador
onubense, Alejandro Alfaro, sigue
con su periodo de recuperación.