3-4:
El Real Valladolid juega con fuego y el Albacete se quema.
El Real Valladolid machacó al equipo
manchego durante 30 minutos, pero dio vida a un rival que pudo empatar después
de ir perdiendo 1-4
El Real Valladolid sumó en la mañana de este
domingo en el Estadio Carlos Belmonte de Albacete su tercera victoria fuera de
casa (3-4) en un partido muy extraño, con más goles que juego, y en el que las
delanteras aprovecharon los múltiples errores defensivos. Uno de esos partidos
entretenidos para el aficionado neutral, pero que no gusta a los entrenadores.
Como las estadísticas están para romperse y tanto
el Albacete Balompié como el Pucela pecaban de falta de acierto ante el marco
contrario, los pronósticos de pocos goles saltaron por los aires. Y por el Real
Valladolid volvió a destacar en la faceta anotadora Bergdich, que metió dos
goles de media punta con llegada para sorprender a la zaga manchega llegando
desde atrás y fusilar al portero tras los centros desde la banda.
La pena para el franco-marroquí, pichichi blanquivioleta con cuatro tantos
esta temporada, es que en el minuto 57, poco después de anotar su segundo
tanto, que suponía el 1-4 en el marcador, sufrió una dolorosa patada en su
tobillo izquierdo y tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla con una
herida.
El Real Valladolid empezó mal el partido y
-resultado al margen- acabó peor, pero tuvo una media hora central demoledora,
en la que machacó al Albacete sin piedad, dando la sensación de ser muy
superior a un rival, que, además, concedía facilidades defensivas. Esa sensación debió
ser patente en el campo para los balnquivioleta, pero estuvo a punto de
costarles un serio disgusto.
El Albacete dio primero. En el minuto 6 Chumbi avisó con un cabezazo franco
a las manos de Javi Varas, pero en el 8 marcó el 1-0 por medio de Rubén Cruz
tras un error de David Timor en un intento de despeje.
Poco a poco el Pucela reaccionó, tomó el mando del juego, movió bien el
balón y tras un envío de Timor al palo de falta directa, se soltó la melena
goleadora.
El primer tanto, de Óscar, tuvo polémica en el Carlos Belmonte porque nació
con un control del centrocampista con el hombro. El equipo local reclamó mano,
pero el colegiado Sagués Óscoz, que a la media hora de partido resultó
lesionado (rotura del radio de su mano derecho) y tuvo que entregar el silbato
al cuarto árbitro, dejó seguir el juego, el defensa se comió el balón y lo dejó
franco para que el propio Óscar fusilase el empate en el minuto 23.
Bergdich marcó el 1-2 en el 27 tras un centro de Chica; Mojica, tras un
resbalón de un defensa, se plantó ante el arquero Diego Rivas y definió con un
tiro entre las piernas; y en el minuto 53, en el arranque de la segunda
parte, Bergdich, otra vez llegando desde atrás, remató sin oposición un centro
de Mojica para poner el 1-4.
A partir de ahí, el Real
Valladolid dio por acabado el partido. Se cerró atrás para ganar
tranquilamente, sin desgaste, pero también sin tensión, y el creer sin ningún
género de duda que el partido estaba ganado estuvo a punto de costarle un
auténtico desastre, como hubiera sido que el Albacete empatara. Y pudo
empatar porque Jorge Díaz marcó un golazo imparable en el minuto 60 y Rubén
Cruz, en el descuento, puso el 3-4.
Con el corazón encogido, el Albacete tuvo un
último remate de cabeza que se fue desviado en la última jugada del partido.
Pero esta vez el Titanic esquivó el iceberg.
Sin duda, el Real Valladolid aprenderá la lección. Todos y cada uno de los
futbolistas que ayer jugaron en el Estadio Carlos Belmonte saben perfectamente
lo que pasó. Tomaron nota de lo bueno –que tuvo mucho– y también de lo
malo: en la Liga Adelante ningún equipo puede ganar sin competir al máximo.
Puede vencer defendiendo casi todo el partido, pero defendiendo como sabe el
Pucela: con el machete entre los dientes, un alto grado de concentración y
argumentos defensivos muy poderosos.
Por todo ello, el Pucela firmó en Albacete una
grandísima victoria. Con tres puntos más, las reflexiones serán frías y
objetivas, no pasadas por el tamiz de la desazón.
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Ficha técnica
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3 - Albacete:Diego Rivas; Carlos, Gonzalo (Cidoncha,
min. 46), Noguerol, Pol Bueso; Moutinho, Portu, Edu Ramos, Samu (Jorge Díaz,
min. 46); Rubén Cruz y Chumbi.
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4 - Valladolid:Javi Varas; Javi Chica, Jesús Rueda,
Sameul, Carlos Peña; Bergdich (Omar, min. 57), Álvaro Rubio, Timor, Mojica
(Jeffren, min. 82); Óscar (Sastre, min. 66) y Óscar Díaz.
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Goles: 1-0 (7'): Rubén Cruz. 1-1 (22'): Óscar
Díaz. 1-2 (26'): Bergdich. 1-3 (33'): Mojica. 1-4 (52'): Bergdich. 2-4 (59'):
Jorge Díaz. 3-4 (90'): Rubén Cruz.
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Árbitro: El colegiado se retiró lesionado en el
minuto 30 con fractura de radio, pasando a dirigir el encuentro el cuarto
árbitro, Caparrós Hernández (Colegio Valenciano).
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Incidencias:Estadio Carlos Belmonte, 8.040
espectadores.
El onubense, Alejandro Alfaro, sigue con su plan
de rehabilitación para estar cuanto antes disponible y poder ayudar al equipo
a conseguir los objetivos marcados.
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