EL DELANTERO DEL VALLADOLID SABRÁ HOY CUANDO PASA POR
EL QUIRÓFANO
La operación de Alfaro no se puede demorar mucho más
·
"Debemos saber si lo que está evitando esa cicatrización es una
infección" afirma Alberto López Moreno, jefe de los servicios médicos del
Valladolid
HÉCTOR RODRÍGUEZ. VALLADOLID 12/02/15 - 13:41.
Alfaro, junto al médico y ex futbolista Alberto López / César Minguela
(Marca)
Una entrada de Perquis en el encuentro ante el Betis, el 5 de octubre,
inició el calvario de Alejandro Alfaro, que no ha vuelto a pisar los terrenos
de juego y que tendrá que pasar por segunda vez por el quirófano para
solucionar una lesión en el tobillo izquierdo que le mantiene ya cuatro meses
en el dique seco.
Así, y después de las pruebas y los cultivos realizados en los últimos
días, el extremo blanquivioleta conocerá a última hora de este jueves la fecha
en que será intervenido por los doctores Pedro Guillén y Tomás Fernández en la
Clínica CEMTRO de Madrid.
El jefe de los servicios médicos del Valladolid, Alberto López Moreno,
confía en que esta medida sea definitiva para que Alfaro pueda reincorporarse
con normalidad al grupo: “Ahora no se pueden cometer más demoras y tenemos que
saber concretamente si lo que está evitando esa cicatrización es una
infección”.
"Los problemas en la cicatrización de esa herida han originado toda
esta serie de complicaciones"
“¿Qué por qué no ha dado la cara? Pues Alejandro es un deportista, es una
persona sana, fuerte y joven, a veces esas infecciones pueden permanecer
subclínicas; es decir, que no den la cara y permanezcan sin la sintomatología
que nos pueda hacer pensar en ella. Esa es una posibilidad y la otra es una
sinovitis reactiva que provoque que eso no cicatrice. En función del resultado
del cultivo sabremos si hay infección o no y se hará la intervención quirúrgica
en un sentido o en otro”, añadió.
En cualquier caso, la evolución de la dolencia ha hecho pasar al extremo de
una fuerte contusión a tener afectado el ligamento del tobillo, de ser sometido
a una artroscopia a tener una infección y, por último, de un problema de
cicatrización a volver a pasar por las manos de un cirujano.
“Esta lesión no ha evolucionado bien. En principio, se trataba de realizar
una artroscopia para reparar la lesión que había tenido como consecuencia de
esa entrada y desde el principio fue complejo porque era un osteocito que se
rompió y quedaba libre. Una vez que se optó por la artroscopia tuvimos una
entrada del instrumental que se utiliza para llegar a la articulación del
tobillo que nunca terminó de cerrar. Esos problemas en la cicatrización de esa
herida han originado toda esta serie de complicaciones”, explicó el jefe de los
servicios médicos del club.

