Córdoba 2-0 Nastic
En franca progresión, hasta
dormir en zona de ascenso directo. El Córdoba CF encadenó hoy su tercera
victoria consecutiva en una semana de ensueño tras despachar a un Nástic de
Tarragona sólo con buenas intenciones pero muy poquito punch. Los
blanquiverdes, que mantuvieron la imagen sólida de pasados encuentros,
encontraron en Rodri el hombre que remachara el trabajo con dos buenas acciones
de puro delantero centro, una en cada parte, en un partido en el que acabaron
gustándose y perdonando incluso una goleada mayor. En siete días no pueden
haber cambiado más las sensaciones de un equipo que hasta que juegue el Levante
en Elche es el que más puntos han sumado por el momento en las primeras siete
jornadas de liga.
El planteamiento inicial de
Oltra, que pasaba por repetir el once de Alcorcón con la entrada de Caballero por Edu Ramos, sufrió un percance de última hora. Deivid, que aparecía en las alineaciones
oficiales del partido, dejó su sitio al final a Héctor Rodas,
seguramente por alguna molestia. Así que hubo pareja de centrales inédita para
medirse a un Nástic en el que la única novedad fue la entrada de Kakabadze en
el lateral por el lesionado Gerard Valentín.
El Córdoba arrancó con una alta
intensidad, metiendo al Nástic en su campo y sin dejarle prácticamente salir.
No hubo llegadas claras, pero sí mucha presencia ofensiva blanquiverde en torno
al área del veterano Saja. Todo ello en un campo donde la gente buscaba la
sombra como el aire y que tenía un césped algo irregular aún aunque más verde
que hace unas semanas.
Pero pronto se estiró el Nástic y
dio un primer aviso, el más claro hasta ese momento. Giner y Mossa combinaron
bien por la izquierda y el centro del lateral zurdo tarraconense lo cabeceó
fuera Álex López. El espigado delantero tuvo luego otra acción en el área,
aunque Caro intervino bien y le robó la bola con limpieza. El duelo había
cambiado y el Córdoba adolecía de falta de precisión en sus envíos.
Sin embargo, pronto entró el
partido en una fase mejor para los de Oltra, que tenían la clara intención de
tocar y gustar, casi siempre cargando por la banda de un Guille Donoso muy
activo. De sus botas salió una peligrosa acción al paso por el ecuador, cuando
tras volver loco a Iago Bouzón, puso un centro que aparentemente tocaron al
alimón entre Juli y el central grana para que la bola se perdiese junto al palo
derecho de Saja.
Como lo de crear ocasiones no
estaba fácil, los jugadores pensaron en intentarlo con tiros lejanos. Cristian
Lobato y Juli fueron los primeros en probar fortuna, pero sin suerte. También
llegó la amarilla de casi siempre de Rodas y otra para Kakabadze, antes de que
una buena combinación ofensiva acabara con otro disparo defectuoso desde la
frontal de Luso, que cumplió hoy 100 partidos con la elástica blanquiverde.
El duelo era muy igualado, con un
enemigo duro de roer como se esperaba, pero iba a ser el Córdoba el que diera
primero. Ya anduvo cerca Rodri en un buen pase al espacio de Guille Donoso,
pero el tiro forzado del delantero tras burlar a Saja lo sacó Kakabadze, aunque
la pelota no entraba. Por fortuna, apenas un minuto después, el ariete pudo
resarcirse. Un centro de Guille desde la derecha lo ganó por alto Rodas,
incorporado al ataque, y Rodri, tras domar la pelota y aguantar el empuje de su
defensor, la llevó de zurda a la red.
El tanto hizo daño al Nástic, que
apenas reaccionó y no inquietó al Córdoba, que incluso tuvo una buena opción
justo antes del descanso en una pelota que le quedó muerta en la frontal a
Caballero tras un despeje en un centro de Juli. El tiro del madrileño murió
enredado en las piernas de un defensor visitante.
Vicente Moreno buscó otras
posibilidades en la segunda parte a través de prescindir de Ferrán Giner y
meter en el campo a Jean Luc. Curiosamente la mejor opción visitante llegó en
cuestión de segundos, porque tras recibir en el esférico en el corazón de la
grande, Uche se sacó un disparo cruzado que sacó limaduras del palo derecho de
Kieszek. Una acción muy peligrosa para demostrar a los blanquiverdes que no se
podían dormir. Por eso Juli y Guille Donoso intentaron llevar peligro después,
aunque sin acercarse al susto que dejó el delantero grana.
El Nástic tenía prisa por
remontar, algo que demostró Iago Bouzón con un cabezazo fuera en un córner y
Vicente Moreno metiendo con rapidez a Juan Delgado por Uche. El Córdoba
mientras empezaba a encontrar espacios en sus ataques, aunque por dos veces
Rodri no acertó a habilitar a sus compañeros en la parte izquierda y perdió la
opción de crear una oportunidad más dañina.
Pero el delantero tenía entre
ceja y ceja ser el protagonista positivo del partido hoy y al cuarto de hora de
la segunda iba a mandar al Nástic a la lona. Alfaro le habilitó muy bien y el
soriano corrió con inteligencia, ganó espacio con la zurda y con esa misma
pierna cruzó al palo largo, lejos del alcance de Saja. El partido se ponía de
dulce, aunque Oltra mandó un mensaje a los suyos de no conservar y metió a
Bergdich por Guille Donoso, mientras su homólogo en el banquillo gastaba sus
balas con la entrada de Tejera por Madinda.
El Nástic disfrutó de una ocasión
poco después, que salvó Kieszek con una rápida salida ante Álex López, pero el
que tuvo la sentencia fue Rodri, que, tras combinar con Bergdich, se encontró
de nuevo cara a cara con Saja. Esta vez el argentino venció en el uno contra
uno. El partido parecía controlado, pero por si acaso Oltra metió en el campo a
Edu Ramos por Alfaro.
Bergdich, con muchas ganas y
aportando cosas en cada acción, tuvo una nueva ocasión de hacer el tercero,
pero, tras controlar la pelota en la frontal, su zurdazo estalló en los guantes
de Saja. Quedaban diez minutos y el Nástic no tenía fuerzas ni fútbol para
recortar, así que el Córdoba se gustó y pudo golear. Bergdich tuvo otra buena
acción personal y ya casi en el 90 y tras haber entrado Borja por Caballero,
una recuperación de Rodri acabó en los dominios de Juli, que buscó una vaselina
sobre Saja, con la meta vacía, que acabó en el palo.
Fue sorprendente que el banquillo del Nástic se quejara de los tres de añadido por cortos, cuando los de dentro estaban entregados y pedían a gritos el final. Edu Ramos, con un tiro por encima del larguero, firmó la última llegada del equipo, que encadena tres triunfos, los tres con la puerta a cero y se mete en ascenso directo hasta que acabe la jornada.
Fue sorprendente que el banquillo del Nástic se quejara de los tres de añadido por cortos, cuando los de dentro estaban entregados y pedían a gritos el final. Edu Ramos, con un tiro por encima del larguero, firmó la última llegada del equipo, que encadena tres triunfos, los tres con la puerta a cero y se mete en ascenso directo hasta que acabe la jornada.
FICHA TÉCNICA
2.-
CÓRDOBA CF: Kieszek, Caro, Bijimine, Héctor Rodas, Domingo Cisma, Luso,
Caballero (Borja Domínguez, m. 85), Guille Donoso (Bergdich, m. 64), Alfaro
(Edu Ramos, m. 73), Juli, Rodri.
0.-
NÁSTIC DE TARRAGONA: Saja, Kakabadse, Iago Bouzón,
Lopo, Mossa, Madinda (Tejera, m. 64), Cordero, Ferrán Giner (Jean Luc, m. 46),
Lobato, Álex López y Uche (Juan Delgado, m. 52).
ÁRBITRO: Valdés Aller (Comité
Castellano y Leonés). Amonestó a los cordobesistas Héctor Rodas y Rodri y a los
jugadores del Nástic Kakabadz, Iago Bouzón y Sergio Tejera.
GOLES: 1-0, m. 37: Rodri. 2-0, m.
60: Rodri.
INCIDENCIAS: Partido de la
séptima jornada de liga en Segunda División, disputado en el Estadio Municipal
El Arcángel ante 13.542 espectadores.
Nueva victoria del Córdoba que lleva una buena racha y está en
los puestos altos de la tabla clasificatoria. El mediapunta, Ale Alfaro, sigue siendo un jugador muy
importante para el equipo donde la mayoría del juego ofensivo pasa por sus
botas y dio la asistencia del segundo gol a su compañero Rodri.