lunes, 27 de mayo de 2019

CAMPEONATO DE LIGA 2ª DIVISION. JORNADA 40ª


R. Majadahonda 0-0 Córdoba

Alineación inicial del Córdoba CF ante el Rayo Majadahonda en el Cerro del Espino.
Tras muchas semanas, la profesionalidad, la dignidad y el orgullo al que han venido haciendo mención todos los profesionales del Córdoba CF en sus contadas apariciones públicas hizo acto de presencia sobre un terreno de juego. Los mal pensados lo achacarán al comienzo de la regularización de los pagos por parte de la entidad blanquiverde, o a ese aluvión de familiares directos que suelen aparecer de cuando en cuando, sobre todo con los finales del curso. Los de mente menos retorcida apelarán simplemente a la participación de futbolistas más identificados, esos que realmente sufren con cada borrón en el expediente y se dejan hasta la gota última de sudor en el verde.
Pero sea por una cosa u otra (o la mezcla de ambas), lo cierto es que el Córdoba que se vio en el Cerro del Espino se pareció poco o nada al de los últimos meses. Por fin enseñó una imagen colectiva acorde a una competición profesional, un bloque con las ideas claras a la hora de defender y con libertad para mostrarse en ataque. Pero eso, de no ser por la notable actuación de Carlos Abad, hubiera quedado en nada. No fue así, y al final el resultado fue un empate sin goles con el que es difícil sacar alguna sonrisa. Desde luego no en los majariegos, que se ven metidos en un lío gordo para amarrar la permanencia; pero tampoco en los blanquiverdes, pues ofrecerse así tras meses y meses de vergüenzas es para cogerse un mosqueo de aúpa.
Tras la victoria ante el Nàstic de una semana antes, pensar en la repetición del once por parte de Rafa Navarro era lo más lógico. Nada más lejos de la realidad. Los goles finales del conjunto de Tarragona, para dibujar ese 4-3 final, dejaron dudas en el técnico sobre el perfil izquierdo de la zaga y la portería, y eso fue lo que tocó. Carlos Abad recuperó su sitio en la meta ocho partidos después, y Flaño y Loureiro, de nuevo a pierna cambiada, se convirtieron en las otras novedades de un equipo que volvió a dejar como referencia a Andrés Martín para fiar su suerte ofensiva a las transiciones a la carrera.
Pero para eso hubo que esperar, y no poco. Porque los primeros 25 minutos de partido –siendo generosos– fueron un bodrio absoluto que a buen seguro ayudó a más de uno a echarse una buena siesta en casa. Cierto es que la intensidad y la presión alta de ambos equipos, para la hora que era, ya eran cuanto menos curiosas. Sin embargo, eso no provocó más que un carrusel de pérdidas, por ambos bandos, con posesiones muy cortas; una guerra en tierra de nadie, lejos de las áreas, que hizo que la emoción se echara hasta de menos.
Con los majariegos intentando ser dueños del balón, sin lograrlo, y los cordobesistas tirados metros más atrás para salir rápido en pocos pases, las primeras aproximaciones medianamente claras llegaron con la conexión de dos de los capitanes del CCF, defenestrados durante meses y ahora con un protagonismo merecido. Javi Lara sacó dos envíos desde el perfil zurdo y Alfaro no pudo rematarlos en el segundo palo.
La propuesta del Córdoba, tras esos primeros sustos, fue ganando enteros sobre el verde ante un rival atenazado por los nervios, maniatado por su situación en la tabla clasificatoria. Con Lara mandando, las entradas de Loureiro y las caídas a zonas vacías de Andrés le daban aire al ataque visitante. Un decorado que comenzó a cambiar al filo del descanso tras varias faltas laterales que el Rayo exprimió para meter en su área al CCF. Verdés y Luso no conectaron bien los primeros intentos por arriba hasta que el primero, ahora en un saque de esquina y ya a un suspiro del 45, se topó con el poste izquierdo de Carlos Abad, que hizo la estatua.
Esa inercia final del primer acto la quiso aprovechar el cuadro madrileño para dar un paso adelante a la salida de vestuarios. Antonio Iriondo agitó su pizarra y metió al veterano Manu del Moral para jugar junto a Aitor Ruibal. La maniobra pudo salirle de lujo a las primeras de cambio, pues una contra al espacio con pase del primero al segundo tuvo que ser abortada in extremis por Abad lanzándose abajo. Pero a los majariegos el movimiento se le vino pronto abajo, con la lesión muscular de Del Moral en un intento por servir otra pelota.
La valentía del Rayo comenzó a ofrecer espacios para las contras del Córdoba, que avisó de sus intenciones con una primera carrera de Andrés Martín que resolvió con un tiro casi sin ángulo que se fue al limbo con Quim Araujo esperando el pase de la muerte. Vallejo calcó el movimiento acto seguido, pero tampoco pudo hallar al catalán, que llegaba otra vez con ventaja al segundo palo.
El partido amenazaba con romperse y los cambios, ofensivos del cuadro local –pasó a jugar 4-2-3-1– y más hombre por hombre en el Córdoba, ayudaron a ello. Romera y Ruibal asustaron de lo lindo a Abad, sobre todo el segundo, que le obligó a ir abajo, y Vallejo, nuevamente descolgado con criterio, también dio trabajo a Cantero antes de que la lesión de Fernández y la expulsión de Loureiro, todo en un minuto, ofrecieran a los majariegos la última oportunidad para ir con todo a por la victoria.
Aunque lo primero que tuvieron que hacer es estirarse tras un susto con disparo de Piovaccari que se estrelló en un contrario. Una vez repuesto del susto, el Rayo comenzó a sumar centros laterales continuos, casi siempre con opción clara de remate.Y ahí irrumpió la figura de Carlos Abad para dejar el marcador inamovible. Un cabezazo de Morillas, otra mano espectacular a testarazo de Verdés y una última intentona del central, ya de palomero, de espaldas fueron los últimos sustos que tuvo que pasar el tinerfeño, aunque desde lejos seguro que también vio dentro un derechazo de Andrés que repelió el larguero. Fue el final de un toma y daca sin premio que al menos enseñó el honor de este Córdoba.
Ficha técnica:

CF Rayo Majadahonda: Ander Cantero, Morillas, Héctor Verdés, Luso(Héctor Hernández, minuto 67), Benito, Verza, Enzo Zidane (Manu del Moral, minuto 46 (Dani Romera, minuto 61)), Óscar Valentín, Isaac Carcelén ‘Iza’, Aitor Ruibal y Fede Varela.

Córdoba CF: Carlos Abad, Loureiro, José Manuel Fernández, Miguel Flaño, Chus Herrero, Álex Vallejo, Alejandro Alfaro, Quim Araújo, Javi Lara, Miguel de las Cuevas y Andrés Martín.

Árbitro: David Pérez Pallás, colegiado gallego. Amonestó al local Héctor Verdés; y a los visitantes Miguel de las Cuevas, Carlos Abad y Bodiger. Expulsó con doble tarjeta amarilla al visitante Loureiro.

Empate del Córdoba en su visita a Madrid ante el Rayo Majadahonda y donde demostró su profesionalidad. El jugador, Ale Alfaro, jugó de titular y participó mucho en el juego y en las jugadas de ataque.

lunes, 20 de mayo de 2019

CAMPEONATO DE LIGA 2ª DIVISION. JORNADA 39ª


Córdoba 4-3 Nástic

Córdoba CF Nástic | El Córdoba CF se llevó, al final ajustadamente, el duelo de descendidos ante el Nástic, por 4-3. Dos goles de Alfaro, otro de Javi Lara y de Andrés acabaron con un Nástic que apenas opuso resistencia en un Nuevo Arcángel que vivió la peor entrada en años, muestra del hastío de la afición. 
Tres novedades introdujo Rafa Navarro en el once respecto a la pasada jornada, Quim Araujo, Javi Lara y Álex Menéndez. En un desangelado Arcángel, que pitó al equipo desde la salida al terreno de juego tras las protestas en la puerta 0 antes del mismo, se notaba en el terreno de juego la poca tensión en ambos equipos, ya descendidos unos y otros.
Las primeras ocasiones llegaron de parte visitante, en las botas de Javi Márquez e Imanol, pero sus disparos salieron fuera de la portería de Marcos Lavín. Sin embargo el Córdoba parecía tocar mejor el balón y fue rondando el área de Isaac, sobre todo con un rápido Andrés Martín que era un peligro constante para la zaga tarraconense.
Precisamente el delantero de Aguadulce fue protagonista en los dos primeros goles blanquiverdes. En el primero, pasado el cuarto de hora, una falta sobre el 30 del Córdoba CF fue lanzada magistralmente por una de las novedades del once, Javi Lara, gol que sirvió para poner el 1-0. No tardaron mucho los de Rafa Navarro en ampliar su ventaja, apenas tres minutos, cuando un balón al hueco para Andrés lo cazó el delantero que, de un gran derechazo, puso el 2-0 en el marcador. La reacción de la grada, por cierto, fueron pitos en ambos goles.
El Nástic apenas oponía resistencia, y el Córdoba lo aprovechó para marcar el 3-0 antes de la media hora. Alfaro recibió un balón en la frontal y, de otro derechazo al igual que Andrés, puso el 3-0, gol que llenó las gradas de cantos irónicos  de «A Primera, a Primera» o «A la Uefa». Tras ese 3-0 el ritmo decreció, aunque aún pudo marcar el Córdoba el cuarto antes del descanso, en un mano a mano de Andrés ante Isaac que el meta sacó in extremis.
Doblete de Alfaro
Buena primera parte de un Córdoba cuando ya no servía para nada, rodeado de un ambiente que estuvo todo el rato lleno de cánticos contra los jugadores y Jesús León. Arrancó la segunda parte y lo hizo de la misma manera que la primera, con el Córdoba rozando el cuarto, en este caso en las botas de Alfaro, salvando Isaac de nuevo el gol.
Lavín tuvo su primera intervención seria en este arranque de la segunda parte, despejando un disparo de Pol Valentín. Tras esto se llegó al minuto 54, otro de los momentos marcados en el comunicado lanzado por las peñas, recibiendo el equipo y la directiva la mayor pitada de todo el encuentro. Tras la pitada continuó una más floja primera parte, donde de nuevo Andrés, omnipresente en el ataque tuvo el cuarto con un disparo que despejó Isaac.
Esa ocasión fue la antesala del 4-0. Un gran pase por encima de la defensa de Javi Lara a Alfaro dejó sólo al onubense ante el meta del Nástic, batiéndolo en el mano a mano y aumentando la ventaja blanquiverde. Los tarraconenses sin embargo, un minuto después, recortó distancias por medio de Uche, autor del gol de honor catalán.
La recta final sirvió para ver un rato más con el primer equipo a Chuma, que debutaba así en El Arcángel con el primer equipo, lo único destacable en una recta final en la que al Nástic le dio tiempo para maquillar el marcador los goles de Pol Prats y Luis Suárez, que pusieron el definitivo 4-3. Victoria por tanto de un Córdoba que apura sus días en Segunda División.
FICHA TÉCNICA CÓRDOBA CF NÁSTIC:
CÓRDOBA CF: LAVÍN; FERNÁNDEZ, CHUS HERRERO, LUIS MUÑOZ, ÁLEX MENÉNDEZ; VALLEJO, QUIM ARAUJO (PIOVACCARI 70´), JAVI LARA; ALFARO, ANDRÉS (CHUMA 76´) Y DE LAS CUEVAS (ÁLEX CARBONELL 46´)
NÁSTIC: ISAAC BECERRA; POL VALENTÍN, MIKEL, NOGUERA, DJETEI (POL PRATS 29´), ABRAHAM; IMANOL, THIOUNE, JAVI MÁRQUEZ (PALANCA 51´); UCHE Y KANTÉ (LUIS SUÁREZ 46´)
GOLES: 1-0 JAVI LARA (19´) 2-0 ANDRÉS (22´) 3-0 ALFARO (26´) 4-0 ALFARO (61´) 4-1 UCHE (62´) 4-2 POL PRATS (88´) 4-3 LUIS SUÁREZ (90´)
ÁRBITRO: DE LA FUENTE RAMOS (CASTELLANO LEONÉS). AMONESTÓ POR LOS LOCALES A ÁLEX CARBONELL Y POR LOS VISITANTES A ABRAHAM, POL PRATS, IMANOL
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA 39ª JORNADA DE LA LIGA 123 DISPUTADO EN EL NUEVO ARCÁNGEL ANTE 2986 ESPECTADORES.
Victoria del Córdoba ante el Nástic en casa, entre equipos ya descendidos.  El jugador, Ale Alfaro, jugó de titular y fue el mejor del partido anotando dos goles, dando la asistencia de otro y generando mucho juego.

martes, 14 de mayo de 2019

CAMPEONATO DE LIGA 2ª DIVISION. JORNADA 38ª


Las Palmas 1-0 Córdoba

Alineación inicial del Córdoba en el choque ante Las Palmas.

Colorín, colorado. El Córdoba ya es a todos los efectos equipo de Segunda B, tras encajar su vigésima derrota de la temporada en el Estadio Gran Canaria, el mismo escenario en el que hace cinco años brindó por su último ascenso a la élite. Esta vez los únicos brindis llegaron por el triunfo del Valladolid en Vallecas un rato antes, que permitirá ingresar casi de inmediato una cifra cercana al millón de euros a las arcas de un club ahogado por sus problemas de liquidez, lo que tiñe de más negro aún la caída al pozo que supone salir del fútbol profesional.
Desde ya toca pensar en bronce, diseñar un proyecto serio, sólido y de futuro, una entelequia por estos lares sea quien sea el encargado de llevar los designios de la entidad. Pero hasta ese 25 de agosto que levantará el telón del curso para las categorías fuera de LaLiga todavía quedan por torear miuras de diferente calado y, sobre todo, despejar las mil y una dudas que se ciernen sobre la gestión de Jesús León. Lo ideal es que fuera el propio máximo accionista el que diera voz al plan una vez que ya está consumado el desastre, aunque es complicado apuntar un momento o una fecha para la ruptura de ese particular voto de silencio. Tal vez si la tensión de tesorería se supera... algo que hoy está un poco más cerca gracias al golazo de Sergi Guardiola en Vallecas que a buen seguro levantó del sofá al presidente, porque en ese partido había en juego mucho más que en Gran Canaria.
Porque tal y como quedó medianamente claro tras la comparecencia de prensa de Rafa Navarro previa al choque, las ganas por cerrar la temporada en el vestuario eran ya enormes. Para eso solo era suficiente con perder, y eso fue lo que ocurrió. Como últimamente, con un grupo en el que apenas destacaron los ramalazos de orgullo de Fernández, Loureiro, Piovaccari o Andrés Martín; el resto poco más que se vistió de corto para pasar la tarde, una más en la oficina, dando otra vez esa imagen entre la pena y la apatía, con cada cual jugando la guerra por su cuenta, sin dar la más mínima sensación de cohesión en el verde. Y eso es lo menos que cabe exigir hasta llegar a la fecha 42, para lo que falta un mes, si no se quiere ensuciar más el escudo de la institución.
Todo esto, y eso es lo peor, ante Las Palmas, un conjunto desordenado e ido, agarrado a los escasos detalles de calidad de su millonario plantel para evitar más sustos de los que ya está teniendo, y que ante el Córdoba tuvo que esperar a uno de los habituales regalos para amarrar la victoria que le otorga de manera virtual la permanencia. Un premio ínfimo para quien estaba construido para volver a la élite por la vía rápida, pero que hubiera sido mágico en la casa cordobesista viendo cómo han venido las cosas y todo lo que se ha ayudado para que así sea.
Lo único fuera del guion desde el inicio ha sido la irrupción del joven Andrés Martín, un diamante cada vez más pulido que en unos meses también hará su última contribución al club blanquiverde dejando una buena cantidad en caja. Mientras tanto queda disfrutarlo, pues es el único motivo –suficiente– para seguir viendo el peregrinar blanquiverde. Suya fue la primera gran ocasión, pasado justo el primer minuto de juego, con un latigazo con su pierna mala tras un buen pase interior de Miguel de las Cuevas que repelió el poste. Agarrado a ese primer arreón y aprovechando la desgana local, el control del partido en esa fase inicial fue para los visitantes, si bien apenas las apariciones entre líneas del sevillano ofrecían algo distinto.
Viendo el panorama y dentro de ese carrusel de imprecisiones que suele acompañar este tipo de partidos en los que ambos conjuntos se limitan a cumplir el expediente del calendario simplemente, la escuadra amarilla intentó desperezarse por fuera, aunque su primera llegada clara fue por dentro, y con la ayuda del rival: Vallejo desvió en su intento de corte, por falta de contundencia, un envío frontal y dejó a Araujo solo ante Lavín, que estuvo rápido para minimizar espacios. Algo que no pudo hacer poco después, en un córner al primer palo que nadie quiso defender y que permitió a Blum empujar sin apenas oposición el balón a la red.
Verse por debajo en el marcador y con esa incapacidad de remontar demostrada durante todo el curso ya invitaba a pensar en el desenlace final. Y por si había alguna duda, el equipo optó por desmontarla con una reacción nula, que pareció pasar por facilitar el segundo tanto a Las Palmas. Un despiste entre la zaga y Vallejo dejo un balón franco en el punto de penalti a Rubén Castro, si bien su vaselina murió en el poste tras superar a Lavín, que todavía tuvo un par de sustos más antes del intermedio, tras un remate de exterior de Araujo en el que achicó bien y un error de Fernández en la entrega que no pudo hacer bueno Rubén Castro tras alcanzar la línea de fondo. Pero para claro, el remate a quemarropa de Piovaccari tras un saque de esquina que se fue alto tras ganar la posición a Blum.
El paso por los vestuarios no varió un ápice ni el decorado del partido ni el ritmo del mismo, cansino hasta decir basta, con dos equipos ansiosos por coger las vacaciones y perderse en el desierto, aunque más de uno parece que lleva tumbado a la bartola ya varios meses. De momento tocó cumplir el expediente, y al menos esta vez no hubo que pasar las vergüenzas ni los escarnios públicos de otras veces. En parte porque Las Palmas está a años luz de ese proyecto que cabía imaginar viendo uno por uno los componentes de su plantilla.
Lavín estuvo a punto de facilitar el gol de Araujo en dos ocasiones, al entregarle un balón en un fallo clamoroso en la salida desde atrás, tan poco trabajada como el resto de los aspectos tácticos mínimamente exigibles para competir con dignidad en el profesionalismo. Fue la única oportunidad de mención para los locales en un segundo acto que sirvió para que al menos el Córdoba tirara de orgullo y buscara ese gol que le devolviera un punto de ilusión para alargar la agonía al menos una semana más.
Sin embargo, la enésima aparición de Andrés Martín, que facilitó el remate a la carrera de Carbonell, y dos intentos directos del sevillano bien resueltos también por Josep Martínez sin permitir el remate siquiera en sus inmediaciones, fue el único y pobre balance ofensivo de un equipo en el que debutó Chuma. Su nombre quedará también en la nómina de protagonistas una temporada para el olvido que termina con la caída al pozo de la Segunda División B. Desde ya solo queda pensar que queda un día menos para volver.
FICHA TÉCNICA:

UD Las Palmas: Josep Martínez; Jesús Fortes, Curbelo, David García, De la Bella; Javi Castellano, Galarreta, Blum (Fidel 82′), Cedrés; Araujo (Rafa Mir 72′) y Rubén Castro (Maikel Mesa 66′).

Córdoba CF: Marcos; Fernández, Chus Herrero, Luis Muñoz, Loureiro; Álex Vallejo, Alfaro (Quim Araujo 83′), De las Cuevas, Carbonell (Javi Lara 72′), Andrés y Piovaccari (Chuma 78′).

Goles: 1-0: Blum 19′.

Árbitro: Moreno Aragón. Amonestó los locales De la Bella 4′, Javi Castellano 70′ y Galarreta 90’+1′. Y al visitante Piovaccari 36′.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 38 de LaLiga 123 2018/2019, disputado en el Estadio de Gran Canaria ante 8.681 espectadores.

Derrota del Córdoba en su visita a Las Palmas y que certifica su descenso de categoría. El mediapunta, Ale Alfaro, jugó de titular intentó participar en el juego por dentro ya que por banda apenas recibía balones.

Colorín, colorado. El Córdoba ya es a todos los efectos equipo de Segunda B, tras encajar su vigésima derrota de la temporada en el Estadio Gran Canaria, el mismo escenario en el que hace cinco años brindó por su último ascenso a la élite. Esta vez los únicos brindis llegaron por el triunfo del Valladolid en Vallecas un rato antes, que permitirá ingresar casi de inmediato una cifra cercana al millón de euros a las arcas de un club ahogado por sus problemas de liquidez, lo que tiñe de más negro aún la caída al pozo que supone salir del fútbol profesional.
Desde ya toca pensar en bronce, diseñar un proyecto serio, sólido y de futuro, una entelequia por estos lares sea quien sea el encargado de llevar los designios de la entidad. Pero hasta ese 25 de agosto que levantará el telón del curso para las categorías fuera de LaLiga todavía quedan por torear miuras de diferente calado y, sobre todo, despejar las mil y una dudas que se ciernen sobre la gestión de Jesús León. Lo ideal es que fuera el propio máximo accionista el que diera voz al plan una vez que ya está consumado el desastre, aunque es complicado apuntar un momento o una fecha para la ruptura de ese particular voto de silencio. Tal vez si la tensión de tesorería se supera... algo que hoy está un poco más cerca gracias al golazo de Sergi Guardiola en Vallecas que a buen seguro levantó del sofá al presidente, porque en ese partido había en juego mucho más que en Gran Canaria.
Porque tal y como quedó medianamente claro tras la comparecencia de prensa de Rafa Navarro previa al choque, las ganas por cerrar la temporada en el vestuario eran ya enormes. Para eso solo era suficiente con perder, y eso fue lo que ocurrió. Como últimamente, con un grupo en el que apenas destacaron los ramalazos de orgullo de Fernández, Loureiro, Piovaccari o Andrés Martín; el resto poco más que se vistió de corto para pasar la tarde, una más en la oficina, dando otra vez esa imagen entre la pena y la apatía, con cada cual jugando la guerra por su cuenta, sin dar la más mínima sensación de cohesión en el verde. Y eso es lo menos que cabe exigir hasta llegar a la fecha 42, para lo que falta un mes, si no se quiere ensuciar más el escudo de la institución.
Todo esto, y eso es lo peor, ante Las Palmas, un conjunto desordenado e ido, agarrado a los escasos detalles de calidad de su millonario plantel para evitar más sustos de los que ya está teniendo, y que ante el Córdoba tuvo que esperar a uno de los habituales regalos para amarrar la victoria que le otorga de manera virtual la permanencia. Un premio ínfimo para quien estaba construido para volver a la élite por la vía rápida, pero que hubiera sido mágico en la casa cordobesista viendo cómo han venido las cosas y todo lo que se ha ayudado para que así sea.
Lo único fuera del guion desde el inicio ha sido la irrupción del joven Andrés Martín, un diamante cada vez más pulido que en unos meses también hará su última contribución al club blanquiverde dejando una buena cantidad en caja. Mientras tanto queda disfrutarlo, pues es el único motivo –suficiente– para seguir viendo el peregrinar blanquiverde. Suya fue la primera gran ocasión, pasado justo el primer minuto de juego, con un latigazo con su pierna mala tras un buen pase interior de Miguel de las Cuevas que repelió el poste. Agarrado a ese primer arreón y aprovechando la desgana local, el control del partido en esa fase inicial fue para los visitantes, si bien apenas las apariciones entre líneas del sevillano ofrecían algo distinto.
Viendo el panorama y dentro de ese carrusel de imprecisiones que suele acompañar este tipo de partidos en los que ambos conjuntos se limitan a cumplir el expediente del calendario simplemente, la escuadra amarilla intentó desperezarse por fuera, aunque su primera llegada clara fue por dentro, y con la ayuda del rival: Vallejo desvió en su intento de corte, por falta de contundencia, un envío frontal y dejó a Araujo solo ante Lavín, que estuvo rápido para minimizar espacios. Algo que no pudo hacer poco después, en un córner al primer palo que nadie quiso defender y que permitió a Blum empujar sin apenas oposición el balón a la red.
Verse por debajo en el marcador y con esa incapacidad de remontar demostrada durante todo el curso ya invitaba a pensar en el desenlace final. Y por si había alguna duda, el equipo optó por desmontarla con una reacción nula, que pareció pasar por facilitar el segundo tanto a Las Palmas. Un despiste entre la zaga y Vallejo dejo un balón franco en el punto de penalti a Rubén Castro, si bien su vaselina murió en el poste tras superar a Lavín, que todavía tuvo un par de sustos más antes del intermedio, tras un remate de exterior de Araujo en el que achicó bien y un error de Fernández en la entrega que no pudo hacer bueno Rubén Castro tras alcanzar la línea de fondo. Pero para claro, el remate a quemarropa de Piovaccari tras un saque de esquina que se fue alto tras ganar la posición a Blum.
El paso por los vestuarios no varió un ápice ni el decorado del partido ni el ritmo del mismo, cansino hasta decir basta, con dos equipos ansiosos por coger las vacaciones y perderse en el desierto, aunque más de uno parece que lleva tumbado a la bartola ya varios meses. De momento tocó cumplir el expediente, y al menos esta vez no hubo que pasar las vergüenzas ni los escarnios públicos de otras veces. En parte porque Las Palmas está a años luz de ese proyecto que cabía imaginar viendo uno por uno los componentes de su plantilla.
Lavín estuvo a punto de facilitar el gol de Araujo en dos ocasiones, al entregarle un balón en un fallo clamoroso en la salida desde atrás, tan poco trabajada como el resto de los aspectos tácticos mínimamente exigibles para competir con dignidad en el profesionalismo. Fue la única oportunidad de mención para los locales en un segundo acto que sirvió para que al menos el Córdoba tirara de orgullo y buscara ese gol que le devolviera un punto de ilusión para alargar la agonía al menos una semana más.
Sin embargo, la enésima aparición de Andrés Martín, que facilitó el remate a la carrera de Carbonell, y dos intentos directos del sevillano bien resueltos también por Josep Martínez sin permitir el remate siquiera en sus inmediaciones, fue el único y pobre balance ofensivo de un equipo en el que debutó Chuma. Su nombre quedará también en la nómina de protagonistas una temporada para el olvido que termina con la caída al pozo de la Segunda División B. Desde ya solo queda pensar que queda un día menos para volver.
FICHA TÉCNICA:

UD Las Palmas: Josep Martínez; Jesús Fortes, Curbelo, David García, De la Bella; Javi Castellano, Galarreta, Blum (Fidel 82′), Cedrés; Araujo (Rafa Mir 72′) y Rubén Castro (Maikel Mesa 66′).

Córdoba CF: Marcos; Fernández, Chus Herrero, Luis Muñoz, Loureiro; Álex Vallejo, Alfaro (Quim Araujo 83′), De las Cuevas, Carbonell (Javi Lara 72′), Andrés y Piovaccari (Chuma 78′).

Goles: 1-0: Blum 19′.

Árbitro: Moreno Aragón. Amonestó los locales De la Bella 4′, Javi Castellano 70′ y Galarreta 90’+1′. Y al visitante Piovaccari 36′.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 38 de LaLiga 123 2018/2019, disputado en el Estadio de Gran Canaria ante 8.681 espectadores.

Derrota del Córdoba en su visita a Las Palmas y que certifica su descenso de categoría. El mediapunta, Ale Alfaro, jugó de titular intentó participar en el juego por dentro ya que por banda apenas recibía balones.